Resultados de mi hábito de mayo: escribir

Para el mes de mayo me propuse escribir todos los días entre semana un mínimo de 30 minutos, concretamente material para mi próximo curso Consigue todo lo que te propongas.

Una vez más estoy muy contento con lo que he conseguido ya que solo he fallado 3 días y uno de ellos fue porque no me encontré bien. Así que… reto conseguido!

Lo que ha ido bien

  • Hacía mediados de mes decidí dar un giro en el curso que pasó de ser un curso basado en documentos a uno basado en vídeos. Esto quiere decir que ya no había tanto material que escribir así que reenfoqué el hábito no solo a 100% escribir sino también a montar las presentaciones y apuntar las ideas claves sobre lo que voy a decir en cada módulo. Es importante ser flexible y llegó un momento que no tenía sentido escribir y por eso lo reorienté hacia el objetivo que era desarrollar material para el curso.
  • Añadir el hábito a mi rutina de mañana antes de mirar el mail ha resultado clave porque así no tenía tantas cosas en la cabeza todavía y me podía concentrar mejor.
  • Alguna vez no he podido hacerlo por la mañana y lo he hecho por la tarde sin muchos problemas, los recordatorios ayudan.
  • Como había desglosado previamente los temas de cada módulo, solo tenía que escoger un módulo y desarrollar cada punto, este trabajo por adelantado me ha facilitado mucho las cosas.

Lo que no ha ido tan bien

  • Estoy haciendo un uso muy intensivo de los hábitos y en la última semana se me empezó a escapar todo, así que tuve que hacer un sacrificio y quedarme solo con los hábitos más importantes para no acabar fallando estrepitosamente en todos, aquí fue donde falle 2 días seguidos para luego recuperarme a un ritmo menos exigente.

¡Quinto reto superado!

De los 21 días que quería escribir he logrado hacerlo en 18, en dos de ellos simplemente fallé mientras que 1 fue por temas de salud. Aunque me hubiera encantado conseguir todos quedarme en el 85% está bastante bien y me ha servido para cumplir mi objetivo.

De este mes me llevo 2 cosas:

  1. Si transformas un objetivo en un hábito, crear un curso en escribir cada día, resulta mucho más fácil y menos estresante avanzar.
  2. Cuando empiezas a fallar de manera importante es fundamental parar unos minutos, coger un poco de perspectiva y decidir la mejor forma de continuar. En mi caso fue dejar de lado los hábitos menos importantes para centrarme solo en aquellos fundamentales. Si hubiera seguido intentando hacer todo no hubiera podido porque mi energía no estaba para eso, así que mejor frenar un poco el ritmo para luego ir recuperándolo poco a poco.

Por todo esto decidí que junio será un mes sin reto, lo quiero aprovechar para recuperar poco a poco las rutinas y volver fuerte en julio. Un pequeño paso para atrás con el objetivo de volver a avanzar a buen ritmo.

Mi experiencia con la hipnosis

Hace un par de semana tuve el enorme placer de participar en un curso de hipnosis de la mano de Javier Malonda.

Conozco a Javi de forma virtual desde hace mucho años (aunque el no me conocía :P) cuando empecé a leer mítico blog El sentido de la vida, en el que trataba de dar sentido a su visión del mundo mediante unos relatos en lo que sobretodo destacaba el humor y una forma de escribir muy interesante.

Javi poco a poco fue abriendo su mente y encontró nuevas y más constructivas maneras de vivir su vida, disfrutándola mucho más gracias a cosas como pnl o hipnosis. Algunos no se quedaron durante esta transición pero a mí me pareció algo muy interesante y que merecía la pena seguir de cerca.

En su nuevo blog, empezó a desarrollo mucho más el camino del desarrollo personal normalmente unido a la pnl y cada vez me interesó más y más. Si no conoces lo que es la pnl (programación neurolingüística) como resumen te puedo decir que se trata de una colección de técnicas y sistemas que tratan de ayudar a alcanzar la excelencia en lo que te propongas modelando a gente que lo hace bien y aprendiendo a comunicarte mejor contigo y con lo demás.

Además del blog de Javi he leído y visto bastante material tanto de hipnosis como de pnl, pero al ser cosas muy muy prácticas se me hice difícil sacarles provecho por mí mismo. Así que cuando Javi anunciaba que daría un curso de hipnosis en Barcelona… digamos que no me lo tuve que pensar mucho.

Me acerqué al curso con un bonito ramillete de sensaciones: ganas de conocer a Javi, nervios por hacer algo que se me escapaba en ese momento, nervios por conocer a gente nueva, ilusión por seguir aprendiendo algo que me apetecía mucho aprender, incredulidad por si funcionaría o no…

Como mi acercamiento fue con pocas expectativas, básicamente me apunté casi un mes antes y no le di más vueltas, lo que me encontré me sorprendió muy gratamente. Fue una experiencia maravillosa no solo por el curso en sí sino sobretodo por poderlo compartir con un grupo de personas muy interesantes, Javi a la cabeza.

Ver a Javi relajado, con una postura siempre erguida, con una expresividad genial me resultó muy agradable, él mismo es la prueba de que lo que hace funciona y que una persona que ha aprendido a sufrir mucho también puede aprender a disfrutar mucho. Nada mejor que predicar con el ejemplo y Javi irradia buen rollo.

El curso en sí me pareció muy bueno y con una progresión bastante rápida, en las 12 horas que duraba nos dio tiempo a hacer 10-15 hipnosis cada uno probando un buen montón de técnicas tanto para inducir un trance como para aprovecharlo una vez conseguido.

A pesar de la idea de la hipnosis de feria que creo que tenemos muchos en la cabeza, la hipnosis eriksoniana que utilizamos durante el curso no es una cosa esotérica ni mágica ni sales haciendo pío cuando te dicen la palabra secreta, es simplemente relajarte, disfrutar y dejar que el inconsciente haga el resto.

Las técnicas para inducir al trance son muy potentes. Yo llevo años haciendo meditación, yoga, relajación… y nunca había conseguido el estado de relajación que conseguí esos días, el cuello lo notaba tan blandito… y para mí, que soy capaz de coleccionar contracturas, me resultó una sensación muy agradable.

Creo que todo esto depende principalmente de ti así que básicamente te tienes que dejar hipnotizar y como es tan agradable te dejas más y más. Al final del primer día me bastaba con cerrar los ojos y ya me iba a un trance profundo casi sin necesitar a mi compañero de ejercicios, una maravilla.

El segundo día participé en la hipnosis más extraña y potente de todas, además de yo mismo como hipnotizado necesitamos 3 personas para conseguir el trance. Javi me guiaba en el proceso mientras dos compañeros situados uno a cada lado me hablaban de cierta manera y diciendo ciertas cosas para que mi hemisferios entraran en competencia. El resultado fue como una sensación de cortocircuito y entré en un trance muy profundo.

En esa ocasión la técnica que aplicó una vez alcanzado el trance era la de aumentar los sentidos, con una serie de sugerencias Javi me iba guiando para ver los colores más brillantes, los objetos más definidos, escuchar mejor los sonidos, sentir más sensaciones… Y al abrir los ojos aluciné bastante, veía los colores mucho más brillantes y notaba en la piel incluso el aire de la sala, todo de una forma muy agradable.

Entre mi cara y lo que explicaba todos se rieron bastante, fue muy gracioso la verdad. El efecto me duró todo el día e incluso todavía me parece que los colores son más vivos que hace un par de semanas.

Con este resumen de mi experiencia con la hipnosis no pretendo convencer a nadie solo compartir mis sensaciones sobre el asunto. Para mí fue algo sorprendente y agradable que me ha ayudado a conseguir algunos cambios positivos en mi vida y a alcanzar un poco más de perspectiva que siempre viene bien.

Yo desde que acabé el curso he hecho sesiones de autohipnosis casi a diario y mis amigos se parten conmigo cuando me ven llegar todo feliciano y relajado. Y creo que todavía me queda mucho más por recorrer así que estoy muy contento de haberme atrevido a hacer algo tan “raro” como ir a un curso de hipnosis.

Mi hábito de mayo: escribir

En mayo voy a repetir hábito, escribir. Este hábito ya lo escogí en febrero pero decidí dejarlo porque no le estaba sacando el suficiente provecho a tanto esfuerzo. Al final es tan importante ser constante como saber cuándo parar.

En febrero el objetivo era publicar un post cada día pero este mes es escribir material para un curso que estoy preparando para Emprenderalia, precisamente sobre hábitos.

Como esta vez el “retorno de la inversión” es claro, el hábito tiene mucho más sentido para mí. Además una vez acabe el curso es más que posible que mantenga el hábito ya que entre artículos, newsletters, borradores de cursos… siempre tengo cosas que escribir, y hacerlo a diario facilita mucho las cosas.

Qué quiero conseguir

Mi objetivo es escribir todos los días entre semana un mínimo de 30 minutos. Lo que escribiré es material para el curso ya sea el curso en sí o el material promocional.

De esta forma avanzaré a un ritmo constante sin tener que pegarme panzadas de escribir, aunque no estoy limitado a la media hora y habrá días que dedicaré más tiempo aunque ya fuera del hueco que he fijado para el hábito.

Cómo lo voy a conseguir

Algunas de las tácticas que voy a utilizar:

  • Añadir el hábito a mi rutina de la mañana justo antes de revisar el mail, así no tendré distracciones.
  • Si por la mañana tengo que salir o no puedo escribir por motivos de fuerza mayor, lo haré por la tarde después de comer.
  • En mi sistema de productividad crearé un acción diaria que me sirva como recordatorio.
  • Ya he realizado una preparación previa desglosando todo lo que tengo que escribir para que solo tenga que abrir Evernote y escribir el siguiente tema.
  • Si no estoy muy inspirado en vez de desarrollar el texto me dedicaré a apuntar las ideas clave de varios temas para desarrollarlas otro día.

Así que cuando acabe el mes espero haber escrito 21 días un mínimo de media hora, y con la ayuda de algunas horas extra aquí y allá tener el curso casi listo.

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Resultados de mi hábito de abril: practicar Tai Chi

Para el mes de abril me propuse practicar Tai Chi todos los días, en concreto Qi Gong, una disciplina que no conocía y que me encantó desde el primer día.

Como comentaba en el post del hábito, el mes pasado empecé un poco flojo por culpa de un gripe, lo que me repercutió a lo largo del mes, así que esta vez ha costado, ya se sabe que no siempre sale todo bien o es fácil. Aun así ha salido bastante bien, estoy contento.

Evidentemente no he podido hacerlo perfecto pero aun así el resultado ha sido muy positivo.

Lo que ha ido bien

  • Que el hábito me haya ofrecido resultados rápidos me ha animado a seguir haciéndolo sin pensar en excusas, he visto como después de hacer Qi Gong tenía más energía y me encontraba mejor.
  • Como estoy haciendo otra serie de hábitos saludables, el efecto de cada uno es multiplicador lo que produce una espiral positiva que ayuda a mantener éste y el resto de hábitos. Acumular hábitos que afectan a una misma área de tu vida es una idea muy interesante y potente.
  • Incluso estando medio pachucho hay días que me he animado a hacer Tai Chi aunque no fuera capaz de hacer todos los ejercicios.
  • Establecer al inicio que si me encontraba mal no lo haría, me ha permitido no sentirme culpable por no hacerlo ni gastar energía luchando conmigo mismo para decidir si hacerlo o no.

Lo que no ha ido tan bien

  • Cuando eliges un hábito físico te puede venir una lesión o enfermedad que te lo complique mucho, en mi caso una gripe me lo ha puesto difícil. Cuando sea posible escoge una alternativa lo más parecida, yo escogí hacer ejercicios de respiración sentado tranquilamente en el sofá.
  • Un hábito más me ha complicado todavía más el horario, como estoy en modo sano estoy haciendo una cantidad de hábitos saludables que me implica dejar de hacer otras cosas, y cada vez me está costando más encontrar un equilibrio, por suerte el tener más energía me va ayudando.
  • Algún día que no he podido hacerlo por la mañana me he despistado y casi no lo hago por la tarde a pesar de ponerme recordatorios. Ya por la noche me cuesta bastante ponerme en movimiento.

¡Cuarto reto superado (a medias)!

Al final de las 30 sesiones que quería hacer de Tai Chi en abril solo he hecho 20, lo que viene a ser dos tercios o un 67% de lo que quería. Lo bueno de la cifra es que realmente solo he fallado 1 vez, el resto han sido por enfermedad y ya había decidido que en ese caso no lo iba a hacer, y aun así lo he conseguido algún día que otro y el resto he hecho ejercicios de respiración como sustituto, por lo que técnicamente solo he fallado 2 veces, una cuando sí podía hacer Tai Chi y otra cuando no hice las respiraciones.

Así que doy el reto por superado y ya me he acostumbrado a practicar Qi Gong cada día, estoy contento con el hábito y lo seguiré haciendo.

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Mi hábito de Abril: practicar Tai Chi

Esta vez llego un poco tarde porque la primera mitad de mes he estado con una gripe importante que me ha trastocado un poco todo, incluido los hábitos.

Para el mes de abril sigo en la línea salud y he decidido practicar Tai Chi. No era mi idea inicial para este mes pero hace unas semanas empecé un curso sobre cómo vivir mejor y el Tai Chi es una de las prácticas básicas que recomienda junto con la meditación, así que quería probar la experiencia.

Lo ideal sería poder ir a clases de Tai Chi solo que como lo hago por la mañana recién levantado es como un poco difícil, así que la solución pasa por imitar los movimientos de un vídeo que enseña cómo hacer Tai Chi en su versión Qi Gong. Si interesa el tema ya escribiré un artículo específico, como mínimo te puedo decir que se trata de una serie de ejercicios con movimientos relajados poniendo la atención en la respiración, para mí e algo así como Yoga en movimiento en vez de en estático, para entendernos un poco.

Lo que me gusta de Qi Gong es que al ser un movimiento continuo mi mente está centrada tanto en el propio movimiento, como en hacerlo de forma relajada y manteniendo el foco en la respiración. De esta forma me es más fácil mantener la atención que en Yoga, ya que el tipo de Yoga que practico es de mantener posturas por unos segundos lo que me facilita que la mente se me acabe escapando.

Qué quiero conseguir

El objetivo de crear este hábito es múltiple:

  • Estar más tiempo en movimiento y menos sentado
  • Descansar la mente de preocupaciones y demás
  • Obtener los beneficios propios de la práctica como mejorar la vitalidad y la forma física

Esto lo conseguiré con una práctica diaria de 15 minutos con un rutina de Qi Gong en mi casa siguiendo las instrucciones de un vídeo.

Cómo lo voy a conseguir

Esta es la estrategia que voy a seguir:

  • Cada día voy a practicar la rutina de Tai Chi durante 15 minutos, incluidos fines de semana.
  • Lo añado a mi rutina mañanera justo después de hacer la cama, así no tengo que pensar.
  • Si estoy enfermo, como me ha pasado las 2 primeras semanas, me permito no hacerlo a no ser que me vea capaz.
  • Si me he levantado con dolor de cabeza o muy fatigado en vez de hacerlo a primera hora lo haré a media tarde, así reparto mis hábitos físicos mejor durante el día.

Como ves esta vez ni empiezo poco a poco ni desgloso el hábito en partes, lo primero porque me veo capaz de hacerlo cada día y lo segundo porque en este caso no se puede dividir.

Estoy contento de haber encontrado esta práctica y después de haberla hecho 10-20 veces creo que me gusta como para incorporarla a mi rutina diaria habitual.

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Resultados de mi hábito de marzo: comer sano

Para el mes de marzo decidí centrarme en el hábito de comer sano, en concreto quería conseguir unos micro hábitos que me ayudaran a largo plazo a comer sano todos los días.

Del progreso que me había fijado semana a semana he conseguido llevarlo mucho más allá de lo previsto, así que no solo ha sido un éxito sino mi éxito más rotundo en el trabajo con hábitos. He pulverizado los pequeños pasos que había definido y llegado a fin de mes a una situación que preveía para dentro de 2 o 3 meses.

Lo que ha ido bien

  • Esta vez y sin que sirva de precedente he tirado más de fuerza voluntad y me he superado a mí mismo. Al ver que estaba consiguiendo lo que me proponía cada semana de forma holgada, me he ido animando a superar lo previsto una y otra vez.
  • Como he avanzado más rápido de lo que pensaba los resultados han llegado antes y eso me ha animado a seguir mejorando.
  • He combinado los cambios de alimentación con otra serie de hábitos saludables optativos que han multiplicado los resultados en una fracción del tiempo. Estoy haciendo Tai chi, ejercicio, caminar, cocinar… lo que en combinación me están ayudando a sentirme mejor.
  • Al empezar a comer sano me he ido interesando más por cocinar y mientras más cocino menos me cuesta comer sano porque hago platos más ricos.
  • Para finales de mes me he comprado una batidora de vaso que me ha abierto el mundo de los zumos de verduras, así que ya empiezo el día sano con un desayuno cargado de vitaminas, fibra y energía.

Lo que no ha ido tan bien

  • En el consumo de cocacola he estado un poco irregular, 3 de las semanas he conseguido beber 1 o 2 latas mientras que en una semana bebí 3. No es que esté mal porque exceptuando el despiste de una semana el resto se han mantenido dentro de lo previsto, aunque me gustaría ser capaz de erradicarla de mi vida de forma más fácil.
  • Comer sano cuesta dinero y aunque lo sabía se me ha acabado escapando un poco. Por suerte no es un gasto sino una inversión en salud, así que a la larga está bien solo que me ha dolido al bolsillo más de lo que esperaba.
  • Cuando tengo una migraña soy incapaz de comer sano. Si no he comido todavía mejor ha sido por culpa de las migrañas, tengo una hábito negativo que me provoca comer comida basura cuando tengo una migraña fuerte (porque realmente me alivia por una serie de historias psicológicas y neuroquímicas que no vienen al caso). Es algo que quiero mejorar aunque por suerte comer mejor también me ayudará a tener menos migrañas con lo que será un problema menor.
  • Cocinar requiere muuuuucho tiempo por lo que he dejado de hacer otras cosas que también eran importantes. Por suerte una vez aprendidas unas cuantas recetas interesantes ahora me dedicaré a cocinarlas en mayores cantidades para poder comer los mismo 2 o 3 veces a la semana. ¡Se aproximan muchas noches de woks de verduras con pollo y semillas!

¡Tercer reto superado!

Para la cuarta semana de marzo he conseguido comer sano 3 veces al día durante 3 días, 2 veces al día durante otros 3 días y 1 día de descanso. El objetivo era comer sano 2 veces al día durante 3 días y 1 vez durante otros 3 días, así que lo que he conseguido ha superado mis expectativas a lo grande.

Estos cambios de alimentación se engloban en una estrategia de cambio de estilo de vida que estoy trabajando a largo plazo, aunque gracias a los resultados que estoy obteniendo me estoy animando a hacer los cambios de forma más rápida.

La alimentación es uno de lo pilares que quería mejorar en mi vida y haber conseguido cambios importantes en tan poco tiempo me ayudan como base para seguir mejorando en el resto de pilares.

Al final aunque tengas un plan marcado merece la pena ir un paso más allá cuando te ves con fuerzas, eso sí, siempre teniendo en cuenta que se trata de una carrera de fondo y que no vale la pena petar en poco días por haberte pasado.

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Párate a pensar

Quizá te pase como a mí que pienso muchas cosas a lo largo del día pero no suelo pararme realmente a hacer un ejercicio de reflexión.

Está bien pensar y plantearte cosas aunque está mucho mejor pararte a pensar de una forma estructurada. Solo el hecho de reservar un ratito al día, a la semana o al mes para dejar de hacer cosas, coger una libreta y empezar a poner por escrito las cosas que se te pasan por la cabeza tiene grandes beneficios.

Cuando dejas el calor de la batalla para reflexionar sobre las cosas que te preocupan o que te gustaría hacer, consigues tener una claridad que de otra forma no es posible. Además si haces algo de ejercicio, yoga o meditación antes de este parón conseguirás una claridad extra.

A veces aunque tengas unos objetivos claros y el plan para conseguirlos esté definido, con las urgencias del día a día puedes empezar a desviarte del camino casi sin darte cuenta, y puedes acabar frustrado o cansado porque no te estés acercando a donde querías llegar.

Por eso coger una libreta y un boli y empezar a escribir lo que tienes en la cabeza, hacer asociaciones, darte cuenta de cosas que no puedes ver desde cerca, coger perspectiva y ver nuevos caminos… todo esto te permitirá detectar por qué te estás desviando y cómo puedes retomar el camino.

Si a esto le añades hacer un esfuerzo adicional por aplicar Pareto (el 80% de los resultados los obtienes con el 20% de las actividades que haces) podrás simplificar y reducir la carga de trabajo que no te permite avanzar de forma ágil.

Si este acto de pararte a reflexionar lo conviertes en un rutina, aunque sea mensual, entrarás en un proceso de mejora continua (el concepto de kaizen japonés) que te llevará a conseguir mejores resultados a largo plazo.

A veces puedes no darte cuenta, a mí me pasa muy a menudo, que desde las trincheras no puedes coger perspectiva sobre lo que estás haciendo, por eso parar y pensar te devuelve a una visión más estratégica de la situación.

¿Ya has parado hoy 5 minutitos para pensar?

Cuesta lo mismo hacer las cosas bien que hacerlas mal

Hace ya bastante tiempo leí en algún sitio que cuesta lo mismo hacer las cosas bien que hacerlas mal, y sin embargo muchas veces elegimos hacer las cosas mal.

Tanto en el terreno personal como en el profesional seguro que puedes revisar las cosas hoy y encontrarás cosas que no has hecho bien y que te habría costado el mismo esfuerzo hacerlas bien. Quizá alguien te ha preguntado algo y le has despachado deprisa y corriendo, o en vez de contestarle con una sonrisa en la cara le has “regalado” una mueca de resignación. O tal vez estabas haciendo una tarea en tu trabajo sin ganas y no las hecho bien cuando la diferencia entre hacerla mal o hacerla bien habría sido tan solo ponerle un poco de ganas.

Todos tenemos nuestros problemas y nuestras historias en la cabeza que nos sirven para justificarnos en estos casos, no le he respondido bien porque estaba cansado o frustrado por otra cosa, no he hecho bien mi trabajo porque esta mañana he discutido con alguien y ya tengo el día cruzado… Lo malo es que hacer mal las cosas nos afecta tanto a nosotros como a las personas con las que interactuamos.

Si en el momento en el que vas a hacer algo te planteas conscientemente cómo quieres hacerlo, puedes elegir cualquier excusa para hacerlo mal o puedes decidir hacerlo bien y cambiar la dinámica que llevabas, no te va a costar más hacerlo bien y tanto las personas a tu alrededor como tú mismo lo vais a agradecer.

Así que la próxima vez que estés cansado y alguien te pregunte algo, intenta responder con una sonrisa en la cara y ayúdale lo mejor que puedas, y si te toca hacer una tarea que no te apetece porque estás de mal humor, piensa cómo puedes enfocarla para que te resulte más placentera hacerla. Al final te costará lo mismo y la decisión consciente de hacerlo bien te ayudará a estar mejor.

Mi hábito de marzo: comer sano

En enero fue meditar, en febrero fue escribir y para marzo he seleccionado mi gran hábito para este año: comer sano.

No se trata de hacer ningún tipo de dieta milagrosa ni nada parecido, sino cambiar mis hábitos de alimentación para mejorar mi salud y así estar a tope para afrontar todos los retos que me proponga.

Al ser un gran hábito no me va a ser posible conseguirlo por completo en un mes, seguramente me lleve como mínimo hasta verano ir cambiando todo lo que hago mal por cosas más positivas, pero quiero que marzo sea el mes en el quede encarrilado este hábito.

Qué quiero conseguir

El objetivo final es comer sano 3 veces al día 7 días a la semana, con excepciones puntuales, entendiendo comer sano la siguiente composición de cada comida:

  • Vegetales a cascoporro: es la principal fuente de vitaminas y fibra, priorizando los vegetales bajos en almidón para reducir al máximo los niveles de hidratos de carbono.
  • Muchas proteínas: tanto carne como pescado, orgánicos a ser posible, para favorecer el tono muscular entre otra serie de cosas. Además los pescados serán aquellos ricos en omega-3.
  • Bastantes grasas: principalmente grasas saludables del propio pescado, de aguacate o de almendras y similares.

Como ves nada de pasta, pan, arroz… es decir nada de hidratos de carbono (menos los poquitos de las verduras), no es que me haya vuelto loco sino que quiero que mi cuerpo se acostumbre a vivir quemando grasas en vez de quemando azúcares. Esto no me lo he inventado yo, es una estructura de dieta basada en multitud de estudios. Si te interesa puedo escribir un artículo sobre el tema.

Cómo lo voy a conseguir

Pasar de mi situación actual a la situación ideal que he descrito no va a ser fácil y voy a necesitar de muchos pequeños pasos para conseguirlo. Para este mes me he propuesto:

  • Dejar de beber cocacola: la cantidad de azúcar que tiene una lata es de locos y por desgracia tenía una adicción bastante importante y bebía casi cada día. Por suerte en las semana previas he ido reduciendo el consumo y en marzo espero no beber más de 1 o 2 latas a la semana, y si soy capaz de no beber ninguna pues fantástico.
  • Primera semana: hacer una comida sana al día durante 6 días, me reservo un día para comer lo que me apetezca si es que me apetece, más que nada para que mi mente sepa que tiene una vía de escape y pueda aguantar mejor. Esto no quiere decir que solo vaya a comer sano una vez al día sino que esa es la prioridad, si puedo comer todo el día bien pues perfecto.
  • Segunda semana: seguir con el plan de 1 comida sana al día durante 6 días añadiendo que uno de los días serán 2 comidas sanas.
  • Tercera semana: lo mismo que la semana anterior pero ahora 2 días haré 2 comidas sanas.
  • Cuarta semana: lo mismo que la tercera pero ahora 3 días haré 2 comidas sanas.

Como verás el plan es curioso porque las mejoras son muy pequeñitas semana a semana, el objetivo de esto es ir introduciendo mejoras que me cuesten muy poco, ya que soy consciente que cambiar la alimentación me cuesta y como no estoy buscando adelgazar rápido sino una alimentación saludable a largo plazo, no tengo ninguna prisa por conseguirlo.

Además de los cambios de menú también dedicaré tiempo a aprender a cocinar más y mejor para ser capaz de dar variedad a los platos y que además estén buenos, e iré ampliando mi repertorio de recetas poco a poco.

También vaciaré la cocina de comida poco saludable y la llenaré de comida sana, es una de las claves para facilitar este hábito, así que procuraré hacer mejor y más a menudo la compra.

El mayor reto de este hábito no será este mes sino más adelante cuando toque cambiar el desayuno, porque pensando en que tiene que tener muchos vegetales y proteínas… será un cambio muy radical respecto al tipo de desayuno que he hecho toda mi vida.

Cuando consiga los objetivos de este mes seguiré una progresión similar en los próximos meses hasta alcanzar el objetivo de comer sano 3 veces al día 7 días a la semana.

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Resultados de mi hábito de febrero: escribir

Para el mes de febrero decidí trabajar el hábito de escribir, concretamente mi objetivo era escribir y publicar todos los días entre semana.

De los 20 posts que quería escribir y publicar solo he conseguido 12 pero para mí ha sido un éxito igualmente porque me he demostrado que puedo conseguir escribir y publicar todos los días en caso de necesitarlo, aunque también he entendido que un hábito que requiere de tanto tiempo necesita aportar mucho valor ya que de lo contrario el sacrificio de otras cosas no merece la pena.

Lo que ha ido bien

  • Dividir el hábito en dos partes, escribir por la mañana y editar por la tarde, ha sido clave ya que mentalmente me suponía menos esfuerzo y no me costaba ponerme a ello.
  • De la misma manera incorporar estas 2 partes del hábito en mis rutinas ha sido realmente útil para automatizar el proceso sin necesidad de pensar, después de desayunar me ponía a escribir y después de comer a editar.
  • Escribir todos los días es muy útil para aclarar ideas ya que al ponerlas por escrito te fuerzas a concretar puntos que en tu mente son más abstractos y a reflexionar en cosas que no que no reflexionarías si no te pusieras a escribir.
  • La decisión de “frenar el hábito” fue totalmente consciente y fruto de una valoración de los pros y contras, no porque no pudiera hacerlo, en ningún momento tuve grandes problemas en escribir y publicar, sino que los motivos fueran totalmente lógicos como explico en el siguiente apartado.

Lo que no ha ido tan bien

  • El hábito de este mes era muy ambicioso, no por la dificultad del hábito en sí sino por el tiempo necesario para desarrollarlo. Esto hizo que al final de la segunda semana, después de escribir 9 artículos seguidos, se me hubieran acumulado demasiadas cosas como para seguir al mismo ritmo. Dedicaba aproximadamente media hora a escribir y media hora a editar, 1 hora en total, aunque ha habido días que se me ha ido a la hora y media en conjunto, lo que me suponía una carga de trabajo extra que no he sabido compensar.
  • Aunque no tuve problemas en hacerlo, la parte de editar y publicar es cansina, y como además ya tengo que editar y publicar 2 artículos a la semana en Emprenderalia, me estaba volviendo un poco loco y me drenaba mucha energía.
  • En algún momento me ha costado encontrar la inspiración a pesar de tener una lista de más de 100 ideas. Creo que una buena forma de mejorar esto podría ser no solo tener una lista de ideas sino que al apuntar cada nueva idea sería interesante anotar también algunos puntos clave, esto haría que en días de poca inspiración solo tuviera que desarrollar estos puntos, que es mucho más fácil que empezar con solo una idea.

¡Segundo reto casi superado!

Como decía al principio para mí el reto ha sido todo un éxito, y que no haya podido completarlo en las condiciones que tenía previstas no ensombrece el resultado.

Tiene todo el sentido del mundo dejar, o cambiar, un hábito que objetivamente no te está aportando lo que buscabas. En este caso dedicar una hora a escribir y publicar artículos no me permitía hacer otras cosas que en este momento son más valiosas para mí.

Lo bueno del asunto es que me he demostrado que cuando lo necesite podré ponerme a escribir todos los días siguiendo las técnicas que he explicado, así que es una gran noticia.

Además me llevo la lección aprendida de que cuando me proponga un nuevo hábito, tengo que valorar mejor el ratio valor aportado/coste de hacerlo en relación a las actividades que ya estoy haciendo. El hábito puede ser muy interesante, como lo era en este caso, pero lo que tenía que sacrificar era más valioso en el momento.

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