Párate a pensar

Quizá te pase como a mí que pienso muchas cosas a lo largo del día pero no suelo pararme realmente a hacer un ejercicio de reflexión.

Está bien pensar y plantearte cosas aunque está mucho mejor pararte a pensar de una forma estructurada. Solo el hecho de reservar un ratito al día, a la semana o al mes para dejar de hacer cosas, coger una libreta y empezar a poner por escrito las cosas que se te pasan por la cabeza tiene grandes beneficios.

Cuando dejas el calor de la batalla para reflexionar sobre las cosas que te preocupan o que te gustaría hacer, consigues tener una claridad que de otra forma no es posible. Además si haces algo de ejercicio, yoga o meditación antes de este parón conseguirás una claridad extra.

A veces aunque tengas unos objetivos claros y el plan para conseguirlos esté definido, con las urgencias del día a día puedes empezar a desviarte del camino casi sin darte cuenta, y puedes acabar frustrado o cansado porque no te estés acercando a donde querías llegar.

Por eso coger una libreta y un boli y empezar a escribir lo que tienes en la cabeza, hacer asociaciones, darte cuenta de cosas que no puedes ver desde cerca, coger perspectiva y ver nuevos caminos… todo esto te permitirá detectar por qué te estás desviando y cómo puedes retomar el camino.

Si a esto le añades hacer un esfuerzo adicional por aplicar Pareto (el 80% de los resultados los obtienes con el 20% de las actividades que haces) podrás simplificar y reducir la carga de trabajo que no te permite avanzar de forma ágil.

Si este acto de pararte a reflexionar lo conviertes en un rutina, aunque sea mensual, entrarás en un proceso de mejora continua (el concepto de kaizen japonés) que te llevará a conseguir mejores resultados a largo plazo.

A veces puedes no darte cuenta, a mí me pasa muy a menudo, que desde las trincheras no puedes coger perspectiva sobre lo que estás haciendo, por eso parar y pensar te devuelve a una visión más estratégica de la situación.

¿Ya has parado hoy 5 minutitos para pensar?

Cuesta lo mismo hacer las cosas bien que hacerlas mal

Hace ya bastante tiempo leí en algún sitio que cuesta lo mismo hacer las cosas bien que hacerlas mal, y sin embargo muchas veces elegimos hacer las cosas mal.

Tanto en el terreno personal como en el profesional seguro que puedes revisar las cosas hoy y encontrarás cosas que no has hecho bien y que te habría costado el mismo esfuerzo hacerlas bien. Quizá alguien te ha preguntado algo y le has despachado deprisa y corriendo, o en vez de contestarle con una sonrisa en la cara le has “regalado” una mueca de resignación. O tal vez estabas haciendo una tarea en tu trabajo sin ganas y no las hecho bien cuando la diferencia entre hacerla mal o hacerla bien habría sido tan solo ponerle un poco de ganas.

Todos tenemos nuestros problemas y nuestras historias en la cabeza que nos sirven para justificarnos en estos casos, no le he respondido bien porque estaba cansado o frustrado por otra cosa, no he hecho bien mi trabajo porque esta mañana he discutido con alguien y ya tengo el día cruzado… Lo malo es que hacer mal las cosas nos afecta tanto a nosotros como a las personas con las que interactuamos.

Si en el momento en el que vas a hacer algo te planteas conscientemente cómo quieres hacerlo, puedes elegir cualquier excusa para hacerlo mal o puedes decidir hacerlo bien y cambiar la dinámica que llevabas, no te va a costar más hacerlo bien y tanto las personas a tu alrededor como tú mismo lo vais a agradecer.

Así que la próxima vez que estés cansado y alguien te pregunte algo, intenta responder con una sonrisa en la cara y ayúdale lo mejor que puedas, y si te toca hacer una tarea que no te apetece porque estás de mal humor, piensa cómo puedes enfocarla para que te resulte más placentera hacerla. Al final te costará lo mismo y la decisión consciente de hacerlo bien te ayudará a estar mejor.

Mi hábito de marzo: comer sano

En enero fue meditar, en febrero fue escribir y para marzo he seleccionado mi gran hábito para este año: comer sano.

No se trata de hacer ningún tipo de dieta milagrosa ni nada parecido, sino cambiar mis hábitos de alimentación para mejorar mi salud y así estar a tope para afrontar todos los retos que me proponga.

Al ser un gran hábito no me va a ser posible conseguirlo por completo en un mes, seguramente me lleve como mínimo hasta verano ir cambiando todo lo que hago mal por cosas más positivas, pero quiero que marzo sea el mes en el quede encarrilado este hábito.

Qué quiero conseguir

El objetivo final es comer sano 3 veces al día 7 días a la semana, con excepciones puntuales, entendiendo comer sano la siguiente composición de cada comida:

  • Vegetales a cascoporro: es la principal fuente de vitaminas y fibra, priorizando los vegetales bajos en almidón para reducir al máximo los niveles de hidratos de carbono.
  • Muchas proteínas: tanto carne como pescado, orgánicos a ser posible, para favorecer el tono muscular entre otra serie de cosas. Además los pescados serán aquellos ricos en omega-3.
  • Bastantes grasas: principalmente grasas saludables del propio pescado, de aguacate o de almendras y similares.

Como ves nada de pasta, pan, arroz… es decir nada de hidratos de carbono (menos los poquitos de las verduras), no es que me haya vuelto loco sino que quiero que mi cuerpo se acostumbre a vivir quemando grasas en vez de quemando azúcares. Esto no me lo he inventado yo, es una estructura de dieta basada en multitud de estudios. Si te interesa puedo escribir un artículo sobre el tema.

Cómo lo voy a conseguir

Pasar de mi situación actual a la situación ideal que he descrito no va a ser fácil y voy a necesitar de muchos pequeños pasos para conseguirlo. Para este mes me he propuesto:

  • Dejar de beber cocacola: la cantidad de azúcar que tiene una lata es de locos y por desgracia tenía una adicción bastante importante y bebía casi cada día. Por suerte en las semana previas he ido reduciendo el consumo y en marzo espero no beber más de 1 o 2 latas a la semana, y si soy capaz de no beber ninguna pues fantástico.
  • Primera semana: hacer una comida sana al día durante 6 días, me reservo un día para comer lo que me apetezca si es que me apetece, más que nada para que mi mente sepa que tiene una vía de escape y pueda aguantar mejor. Esto no quiere decir que solo vaya a comer sano una vez al día sino que esa es la prioridad, si puedo comer todo el día bien pues perfecto.
  • Segunda semana: seguir con el plan de 1 comida sana al día durante 6 días añadiendo que uno de los días serán 2 comidas sanas.
  • Tercera semana: lo mismo que la semana anterior pero ahora 2 días haré 2 comidas sanas.
  • Cuarta semana: lo mismo que la tercera pero ahora 3 días haré 2 comidas sanas.

Como verás el plan es curioso porque las mejoras son muy pequeñitas semana a semana, el objetivo de esto es ir introduciendo mejoras que me cuesten muy poco, ya que soy consciente que cambiar la alimentación me cuesta y como no estoy buscando adelgazar rápido sino una alimentación saludable a largo plazo, no tengo ninguna prisa por conseguirlo.

Además de los cambios de menú también dedicaré tiempo a aprender a cocinar más y mejor para ser capaz de dar variedad a los platos y que además estén buenos, e iré ampliando mi repertorio de recetas poco a poco.

También vaciaré la cocina de comida poco saludable y la llenaré de comida sana, es una de las claves para facilitar este hábito, así que procuraré hacer mejor y más a menudo la compra.

El mayor reto de este hábito no será este mes sino más adelante cuando toque cambiar el desayuno, porque pensando en que tiene que tener muchos vegetales y proteínas… será un cambio muy radical respecto al tipo de desayuno que he hecho toda mi vida.

Cuando consiga los objetivos de este mes seguiré una progresión similar en los próximos meses hasta alcanzar el objetivo de comer sano 3 veces al día 7 días a la semana.

Resultados de mi hábito de febrero: escribir

Para el mes de febrero decidí trabajar el hábito de escribir, concretamente mi objetivo era escribir y publicar todos los días entre semana.

De los 20 posts que quería escribir y publicar solo he conseguido 12 pero para mí ha sido un éxito igualmente porque me he demostrado que puedo conseguir escribir y publicar todos los días en caso de necesitarlo, aunque también he entendido que un hábito que requiere de tanto tiempo necesita aportar mucho valor ya que de lo contrario el sacrificio de otras cosas no merece la pena.

Lo que ha ido bien

  • Dividir el hábito en dos partes, escribir por la mañana y editar por la tarde, ha sido clave ya que mentalmente me suponía menos esfuerzo y no me costaba ponerme a ello.
  • De la misma manera incorporar estas 2 partes del hábito en mis rutinas ha sido realmente útil para automatizar el proceso sin necesidad de pensar, después de desayunar me ponía a escribir y después de comer a editar.
  • Escribir todos los días es muy útil para aclarar ideas ya que al ponerlas por escrito te fuerzas a concretar puntos que en tu mente son más abstractos y a reflexionar en cosas que no que no reflexionarías si no te pusieras a escribir.
  • La decisión de “frenar el hábito” fue totalmente consciente y fruto de una valoración de los pros y contras, no porque no pudiera hacerlo, en ningún momento tuve grandes problemas en escribir y publicar, sino que los motivos fueran totalmente lógicos como explico en el siguiente apartado.

Lo que no ha ido tan bien

  • El hábito de este mes era muy ambicioso, no por la dificultad del hábito en sí sino por el tiempo necesario para desarrollarlo. Esto hizo que al final de la segunda semana, después de escribir 9 artículos seguidos, se me hubieran acumulado demasiadas cosas como para seguir al mismo ritmo. Dedicaba aproximadamente media hora a escribir y media hora a editar, 1 hora en total, aunque ha habido días que se me ha ido a la hora y media en conjunto, lo que me suponía una carga de trabajo extra que no he sabido compensar.
  • Aunque no tuve problemas en hacerlo, la parte de editar y publicar es cansina, y como además ya tengo que editar y publicar 2 artículos a la semana en Emprenderalia, me estaba volviendo un poco loco y me drenaba mucha energía.
  • En algún momento me ha costado encontrar la inspiración a pesar de tener una lista de más de 100 ideas. Creo que una buena forma de mejorar esto podría ser no solo tener una lista de ideas sino que al apuntar cada nueva idea sería interesante anotar también algunos puntos clave, esto haría que en días de poca inspiración solo tuviera que desarrollar estos puntos, que es mucho más fácil que empezar con solo una idea.

¡Segundo reto casi superado!

Como decía al principio para mí el reto ha sido todo un éxito, y que no haya podido completarlo en las condiciones que tenía previstas no ensombrece el resultado.

Tiene todo el sentido del mundo dejar, o cambiar, un hábito que objetivamente no te está aportando lo que buscabas. En este caso dedicar una hora a escribir y publicar artículos no me permitía hacer otras cosas que en este momento son más valiosas para mí.

Lo bueno del asunto es que me he demostrado que cuando lo necesite podré ponerme a escribir todos los días siguiendo las técnicas que he explicado, así que es una gran noticia.

Además me llevo la lección aprendida de que cuando me proponga un nuevo hábito, tengo que valorar mejor el ratio valor aportado/coste de hacerlo en relación a las actividades que ya estoy haciendo. El hábito puede ser muy interesante, como lo era en este caso, pero lo que tenía que sacrificar era más valioso en el momento.

Desactiva tu supersentido arácnido para vivir más tranquilo

Yo soy muy fan de Spider-man, es mi superhéroe de referencia desde pequeñito y todavía hoy sigo leyendo sus cómics. Peter Parker, el álter ego de Spider-man, tiene unos valores muy interesantes y de los que se puede aprender mucho, aunque eso lo dejo para otro día.

Si no conoces mucho al personaje de Spider-man te puedo explicar que el más importante de sus superpoderes es el sentido arácnido, una especie de sexto sentido que le alerta de peligros unos segundo antes de que se produzcan. Este aviso le permite proezas tales como esquivar balas o saber por dónde le va a venir el ataque del supervillano de turno, todo muy práctico.

Como superhéroe disponer de un sentido arácnido es muy útil y es un factor de vida o muerte para Spider-man en su día a día. En cambio muchos emprendedores tenemos una especie de sentido arácnido que funciona mal y que más que ser útil estorba.

El sentido arácnido del emprendedor

Como tenemos que pelear en tantos frentes y contra supervillanos tan diversos como el estado y sus superimpuestos, los clientes y sus superurgencias, los proveedores y sus superretrasos… parece que tengamos la obligación de estar alerta todo el tiempo, incluso cuando nos vamos a la cama la cabeza todavía sigue en un estado frenético dando vueltas a todo lo que puede salir mal, de ahí la explicación del insomnio de muchos emprendedores.

Y claro, este sentido arácnido sería muy útil si el peligro fuera real y reaccionar en menos de un segundo fuera asunto de vida o muerte, pero no lo es. Creemos que nos podemos perder algo importante en un momento y por eso miramos tanto el mail por ejemplo, o que pensando en todo lo que puede salir mal de forma continua nos permitirá anticiparnos y que todo vaya bien.

Esto es un regalo de nuestro amigo el cerebro reptiliano que le fue muy útil a nuestros antepasados cuando de repente atacaba un animal y tenían que salir corriendo, pero nosotros no convivimos con peligros reales en nuestro día a día, y sin embargo estamos preparados siempre para ellos, aunque nuestros peligros sean imaginarios y realmente no sean peligros sino cosas que pueden o no salir mal.

Y en vez de ser capaces de esquivar balas con nuestro sentido arácnido lo que hacemos es vivir en una situación de estrés constante, que no solo nos reduce mucho el rendimiento y productividad, sino que nos lleva a estados de ansiedad que no son nada agradables.

¿Y cómo desactivamos nuestro sentido arácnido?

Para desactivar tu sentido arácnido puedes hacer una serie de cosas que te puedan ayudar:

  • Elimina las fuentes de estrés como por ejemplo mirar el mail mil veces al día. No hay nada tan urgente que no pueda esperar unas horas, y si realmente es tan urgente siempre está el teléfono.
  • Haz deporte a ser posible a diario ya que tiene muy buenos efectos reduciendo el estrés entre otras cosas.
  • Haz meditación o yoga para ayudarte a ralentizar la velocidad de tu mente y aprender a no ir tan acelerado.
  • Haz descansos frecuentemente durante el día. Aunque estés superinspirado estirarte un poco o dar una vuelta por tu casa cada hora te va a venir bien y no te quitará inspiración.
  • Dale mucha importancia al ocio ya que es tu principal fuente de desconexión mental, sobretodo si es ocio en grupo.
  • Cuando notes que te aceleras… para durante unos minutos y haz unas cuantas respiraciones profundas, en un momento notarás un gran cambio.

Esta serie de actividades te ayudarán a reducir tus niveles de estrés y a ir desactivando tu sentido arácnido. A épocas serás más difícil pero a la larga tu cuerpo y tu cabeza te lo agradecerán.

Si queremos ser superhéroes por lo menos que tengamos un superpoder que nos sea realmente útil… como ser capaces hasta de vender hielo a los esquimales ;)

¿Qué superpoder emprendedor te gustaría tener a ti?

¿Qué es mejor fijar objetivos o crear un sistema?

Durante mis últimos años he trabajado en base a objetivos, tanto personales como profesionales, y pensaba que era la única buena manera de progresar. A pesar de haber aprendido sobre objetivos SMART, GTD me cuesta mantener la motivación durante el camino hasta conseguir mis objetivos.

Realmente no sé cuál es mi problema porque conozco gente a la que esta fijación de objetivos le funciona realmente bien, e incluso es un tema estrella en desarrollo personal y productividad. Aunque también conozco gente que como yo a veces pierde la motivación por el camino.

El año pasado empecé a leer cosas sobre una alternativa totalmente opuesta a esta forma de hacer las cosas: trabajar en base a un sistema o hábitos. La diferencia principal es que en vez de fijar un objetivo para dentro de un año, lo que estableces es un sistema de trabajo.

Por ejemplo, un objetivo sería escribir un libro que tiene que estar listo en 12 meses, y esto lo desgloso en capítulos a raíz de 1 al mes y los 2 últimos meses de revisión. En cambio a nivel de sistema no te fijarías estas fechas ni nada similar sino que te comprometerías contigo mismo a escribir 1.000 palabras al día. El resultado final podría o no ser el mismo pero el planteamiento es muy diferente.

La idea detrás de crear este tipo de sistemas es justamente el tema de la motivación, no es lo mismo trabajar en dirección a un objetivo que te queda lejos, aunque lo desgloses, que simplemente adquirir el hábito de escribir y solamente escribir. Cuando ya has fijado un hábito no hace falta una motivación extra una vez lo has afianzado, sino que sale como un automatismo más, por lo que escribirás y escribirás y al cabo de unos meses tendrás material más que suficiente para montar un libro.

Justamente para este mes que me había planteado crear el hábito de escribir cada día entre semana, he aplicado la filosofía de sistemas ya que como tengo que escribir tanto posts como guías quiero probar este cambio de enfoque de largo a corto plazo.

No creo que haya una aproximación correcta o equivocada, sino que puede depender del carácter de cada uno y del tipo de tarea que se quiera acometer. Yo por el momento estoy contento con mi hábito de escribir aunque lo haya tenido que ajustar un poco, estoy disfrutando al escribir y estoy siendo mucho más constante que cuando me marcaba objetivos para el blog.

¿Qué te parece esta forma diferente de encarar nuevos retos?

Los 5 mejores vídeos para ponerte las pilas

Soy aficionado a coleccionar vídeos motivacionales o inspiradores para utilizar en los momentos bajos y para tirar más fuerte todavía en los momentos altos.

Creo que ver las experiencias o consejos de otras personas que han conseguido grandes cosas es bastante útil para conseguir un pequeño impulso, eso sí después el trabajo es tuyo para hacer algo provechoso con ello.

Así que se me ha ocurrido compartir contigo los 5 vídeos que más me gustan, empezando por Nick Vujicic, la persona más increíble que he visto nunca. Espero que estos vídeos te sean tan útiles como a mí.

Si te caes 100 veces te levantas 101

Dibuja tu mapa, todos somos mapmakers

El manifiesto Holstee (hay versiones en español pero esta me gusta especialmente)

Donde tus sueños te lleven

Usa protección solar

Y de regalo, si quieres ves más de os vídeos que me motivan te dejo una playlist de youtube en los que voy añadiendo nuevos vídeos de vez en cuando.

Tener un mal día es perfectamente ok

Tener un mal día es perfectamente ok

Ayer tuve un mal día y hoy me he acordado de un post de Isra García sobre el tema, incluso he utilizado su mismo título para el post.

Ayer antes de levantarme estuve dando vueltas en la cama durante seguramente horas, mi cabeza estaba espesa y me sentía fundido. Por lo menos ya no me funciona lo de retrasar la alarma porque hace tiempo que ya no uso alarma para levantarme, así que aun dando muchas vueltas solo me levanté una hora más tarde de lo habitual, serían las 10.

Mis mañanas se componen de una rutina que muchas veces me llena toda la mañana y ayer no tenía ganas de ponerme hacer una cosa detrás de otra, realmente no tenía ganas de hacer nada. Entendí que no sería mi día, lo acepté y solamente me enfoqué en lo que tenía delante en cada momento.

Desayuné viendo un par de series sin prisas porque acabaran y luego en vez de seguir con mi rutina normal abrí el mail, por norma general no abro el mail hasta que no acabo mi rutina mañanera para evitar empezar a acelerarme y estresarme. Pero nada, ayer como no quería hacer nada por lo menos abrí el mail y procesé todo lo que había llegado para que no se me acumularan cosas.

Poco más hice por la mañana, creo que vi alguna serie más, leí algún comic y eso sí, ordené un poco la casa. Es gracioso esto de aprovechar un día malo para ordenar la casa pero ayer me funcionó.

Por la tarde completamente fundido mentalmente ni siquiera fui hacer la compra como tenía previsto e hice maratón de series, se me iban pasando ideas de trabajo pero mi mente hacía un esfuerzo importante por ignorarlas y seguir con las series.

Hasta que llegó un momento en el que tenía que tomar la decisión de romper o no por un día el hábito que me había propuesto este mes, escribir cada día. Por la mañana ya vi que no iba a escribir pero ya pasadas las 6 de la tarde tenía que pensar si paraba una racha de 7 artículos seguidos o sacaba fuerzas de dónde fuera para escribir el artículo. Y me engañé a mí mismo y escribí el artículo.

Me lo puse tan fácil que no pude rechazarlo, me dije a mi mismo: coge el portátil, siéntate en el sofá tranquilo y revisa la lista de ideas de artículos, solamente eso sin compromiso alguno. Y revisando la lista después de más de 30 o 40 ideas que no me llamaron la atención vi una que me apetecía escribir ese momento, un artículo sobre cómo dormir mejor.

Y no solo escribí el artículo sino que además fue el más largo que he escrito desde hace tiempo, más de 1000 palabras que no está nada mal, y creo que me quedó un artículo bastante interesante para ayudar a cualquier emprendedor, o persona en general, que tenga problemas para dormir bien como yo.

Luego cené mal y acabé yendo a tomar una cerveza con un amigo, lo que me recargó mucho las pilas e hizo que el día acabara muchísimo mejor de lo que empezó.

Como el día de ayer tengo unos cuantos a lo largo del año, algunos se acaban conviertiendo en días productivos, otros son días nulos y algunos pues se quedan a medio camino. No pasa nada por tener un mal día de vez en cuando y lo mejor que puedes hacer es aceptarlo, pasarlo como buenamente puedas y mañana será otro día. A veces vale más la pena “perder” un día que seguir empujando para acabar petando de verdad al poco tiempo.

Eso sí, es importante saber distinguir un genuino día de mierda con un día en el que simplemente estás vago, en este último caso déjate de excusas y ponte a currar!

¿Problemas para dormir? Ten dulces sueños con mi selección de consejos recopilados durante más de 10 años

Ten dulces sueños con mis consejos para dormir mejor

Creo que no soy el único emprendedor que tiene problemas para dormir, a no ser que seas una persona muy zen esto de emprender genera una cantidad de estrés que puede ponerte las cosas difíciles para dormir.

Esto no tendría mayor problema si no se convirtiera en una espiral de generación de estrés, ya que no poder descansar bien por las noches implica que no has eliminado el estrés del día anterior y ya empiezas el día más acelerado de lo que sería recomendable. Al final esto puede desencadenar en problemas de ansiedad que te compliquen todavía más las cosas.

Soy consciente de que hay fármacos que tratan estos síntomas pero al no trabajar con las verdaderas causas del problema solo hacen que poner un parche a un problema que se puede agravar, así que yo no lo recomendaría excepto en casos extremos.

La solución definitiva para eliminar este problema es aprender a tomarte la vida, y tu empresa, de una manera menos seria y dejar de intentar controlar todo a tu alrededor, emprender es incertidumbre, tan fácil de decir como complicado de conseguir. Como esto es un proceso que te puede llevar tanto días como años te voy a intentar ayudar con una selección de los mejores consejos que he recopilado y probado en los últimos años.

Durante el día

Lo que hagas durante el día tendrá un reflejo durante la noche, no es solo importante cuidar lo que haces antes de irte a dormir.

  • Despiértate todos los días a la misma hora, incluso los fines de semana. El cuerpo tiene un reloj interno que se desajusta cada vez que cambiamos horarios así que no le ayudamos si durante el fin de semana nos levantemos 4 horas más tarde de lo habitual.
  • Intenta empezar el día con una rutina que no te implique empezar a acumular estrés de buena mañana, por ejemplo haz algo de meditación, lee un rato o escribe un poco.
  • Haz ejercicio a diario y si no te gusta el deporte o no tienes ganas, por lo menos da un paseo de 15 minutos por la mañana, que te dé un poco el sol. Con esto conseguirás además de los beneficios del ejercicio, regular los niveles de melatonina despejando tu cabeza y facilitando que por la noche puedas dormir.
  • Come grasas sanas ya que es el alimento del cerebro, sobretodo es recomendable comer pescados ricos en omega-3 como el salmón, atún… También puedes comer almendras para dar un empujón a tu energía.
  • No tomes nada con cafeína más tarde de la hora de comer ya que el cuerpo tarda muchas horas en deshacerse de la cafeína que ingieres.
  • Bebe mucha agua durante todo el día, los 2 litros deberían ser tu meta si no estás acostumbrado a beber mucha agua.
  • Haz descansos durante todo el día, no hagas maratones de 3 o 4 horas trabajando, procura no hacer más de una hora seguida y para para estirarte un poco, relajar la vista y distraerte.
  • Haz algo que te divierta. Como bien decía Homer “sin tele y sin cerveza Homer pierde la cabeza”, así que permítete hacer algo de ocio que te ayude a desconectar totalmente de la actividad diaria.
  • Procura comer una dieta equilibrada. Subestimamos el poder que tiene nuestra alimentación y así no va, tanto la ansiedad como el dormir están muy ligados a una alimentación sana así que cuídate un poco.
  • Las siestas sí pero con cuidado ya que si duermas demasiado o muy tarde te afectarán por la noche, así que no más de media hora y lo antes posible si es que la necesitas.

Prepárate para dormir

Tener una rutina para dormir es fundamental para mejorar la calidad del sueño ya que el cuerpo se acostumbra a estas rutinas y ya entra en modo vamos a la cama de forma automática.

  • No hagas una cena pesada ni comas 2 o 3 horas antes de irte a dormir. La digestión puede influir mucho en las primeras horas de sueño.
  • Tampoco bebas agua antes de ir a dormir porque puede tener el efecto de despertarte para ir al lavabo durante la noche.
  • No bebas alcohol ya que aunque te pueda dar un poco de sueño luego te provocará que te despiertes a media noche.
  • Idealmente deberías tener bajar la intensidad de las luces y no mirar pantallas mínimo 1 hora antes de ir a dormir, como es difícil por lo menos instala f.lux en tu ordenador y Twilight en el móvil ya que así bloquearás parte de la luz que más despierta nuestro cerebro.
  • Lee algún libro de ocio, no de trabajo, para acaba de desconectar y relajar un poco la mente, además te puede dar sueño.
  • Toma alguna infusión relajante. Hay muchas combinaciones de hierbas que te permitirán ir más relajado a la cama, prueba 2 o 3 tipos de infusiones para dar con una que te guste y te relaje.
  • Ventila la habitación en la que duermes ya que el aire fresco te ayudará a oxigenar mejor el cerebro y relajarte. Además la habitación debería estar un poco fresca para que tu temperatura corporal baje un poco.
  • Elimina cualquier foco de luz de tu habitación, lo idea es el pitch black lo que viene a ser que no veas tu mano a un palmo de tu cara. Si tienes algún chisme electrónico que no puedas quitar como mínimo tapa la luz de alguna manera. Utiliza cortinas especiales si te entra luz de fuera o un antifaz.
  • También deberías estar en silencio total así que puedes recurrir a tapones o a ruido blanco, como música relajante o sonidos ambientales que tapen cualquier sonido externo.
  • Si estás tenso haz un ratito de meditación, yoga o relajación antes de ir a la cama. Hay técnicas muy sencillas que dan muy buenos resultados.
  • Intenta irte a la cama con sueño, es decir, que si todavía tienes la mente muy activa y te vas a dormir lo más probable es que no lo consigas y te pongas nervioso.
  • Si estando en la cama tardas mucho en dormirte puedes probar a levantarte y leer un rato para volver a la cama cuando te entre sueño. También haz unas cuantas respiraciones profundas que te ayuden a relajarte.

Estas son algunas de las cosas que he probado a lo largo de mi vida. No todas funcionan igual de bien para todo el mundo así que te tocará probar y encontrar qué es lo que necesitas tú para poder tener una noche plácida.

El descanso del emprendedor es fundamental así que espero que con estos consejos puedas mejorar la calidad de tu sueño.

Nota: para facilitar la comprensión del listado he decidido omitir explicaciones técnicas y sobre simplificar algunas cosas, así que si algo no te encaja no me lo tengas muy en cuenta.

Mejora tus ventas con el Formato de Venta Persuasivo de Procter & Gamble

Venta persuasiva

Un artículo de Gonzalo Álvarez (El arte de presentar) fue mi primer contacto con el Persuasive Selling Format (PSF) o Formato de Venta Persuasivo de Procter & Gamble, una de las mayores multinacionales del mundo que aglutina una ingente cantidad de las marcas más importantes.

El caso es que esta empresa desarrolló y afinó una guía de ventas con la que formaba a sus comerciales, y con la fuerza comercial que tiene esta empresa podemos concluir que es un método más que probado y que debe funcionar excepcionalmente bien.

Tampoco es que se trate de un guión revolucionario sino que agrupa una serie de prácticas bastante extendidas dotándolas de una secuencia y formato que son la clave del éxito de las propuestas argumentadas con este método.

El objetivo es conseguir cerrar el trato, ya sea vender o fijar una nueva reunión o…, en tan solo 5 párrafos y no más de una página. Cada párrafo corresponde a un punto de la propuesta:

1. Contexto: resume la situación o problema

Como en cualquier contacto sea comercial o personal lo más importante es establecer una comunicación fluida buscando los puntos comunes, para ello:

  • Empieza con información que genere interés en el cliente y le ponga en un estado receptivo.
  • El problema tiene que ser reconocido por ambas partes ya que es desde donde se construye el resto.
  • Describe las consecuencias o efectos de la situación, ¿qué condiciones se han dado para que le hagas esta recomendación?
  • Busca el acuerdo o territorio común con el cliente.
  • Utiliza el mismo lenguaje del cliente.

2. Gran idea: expón la idea

En vez de tratar de manipular y empezar a marear la perdiz el siguiente paso es soltar en qué consiste tu propuesta:

  • Una sola frase a modo de titular de la solución, ¿cuál es tu propuesta? Puedes utiliza la propuesta única de valor.
  • No le des vueltas y ves directo al grano.

3. Cómo funciona: explica los detalles de la solución

Una vez has captado su atención con tu mejor frase es momento de ser más descriptivo y ampliar la información sobre la solución que le propones:

  • Explica no solo el cómo sino el qué, quién, dónde y cuándo.
  • Detalla los aspectos de la solución que están relacionados con el problema.
  • Incluye el precio.

4. Beneficios clave: recalca los beneficios más importantes

Al final del día lo que realmente le importa a un cliente es en qué le va ayudar tu solución, no una ristra de características, así que:

  • Traduce características a beneficios que ayuden a solucionar el problema al cliente.
  • Lista solo los 3 beneficios más importantes, 3 razones para seguir adelante con la propuesta.
  • Demuestra el valor que aporta la solución, puedes utilizar la propuesta de valor.

5. Próximos pasos: sugiere el camino a seguir

De nada serviría todo lo demás sino le indicas o sugieres la secuencia de acciones que debe seguir desde el mismo momento, ya sea para completar la venta o seguir avanzando en el proceso. Explica:

Como has visto la estructura es de sentido común y busca crear una interés creciente en el posible cliente, y en vez de matar moscas a cañonazos busca la simplicidad de unos pasos concretos y breves, lo justo y necesario para conseguir cerrar el trato.

El artículo está inspirado en el post de Gonzalo y en este otro, además de estar aderezado con unas cuantas pinceladas propias.

¿Qué te ha parecido este formato de venta?