El miedo por si mismo no es ni bueno ni malo, simplemente es una reacción natural de nuestro cerebro. Lo malo es dejarnos llevar por él y vivir bajo su tiranía.
El miedo puede surgir desde una simple decisión como cambiar de marca de yogurt hasta temas con mayores repercusiones como una entrevista de trabajo, en distintos grados evidentemente.
El artículo no es una disertación sobre el miedo sino un ejemplo vivido en primera persona que me apetecía compartir.
Somos pocos los afortunados que hemos aparecido en radio o televisión, en mi caso doblete, hablando de nuestros proyectos, sueños y andaduras. Y digo afortunados no por el componente mediático sino por la oportunidad de mirar cara a cara a nuestros miedos, salir de la zona de confort que le llaman.
Primero os cuento mi última experiencia y luego me remonto a las anteriores para contextualizar la situación.
A finales de agosto me llamaron del extinto programa Extraradi de Com Ràdio, una emisora catalana, para participar en su último programa. El motivo era por mi participación anterior en el mismo programa 4 años antes, siendo el primer emprendedor en ser entrevistado por el programa que nacía por aquellas fechas. En aquella ocasión la entrevista surgió por la creación de la empresa de videojuegos que creé y por el lanzamiento de nuestro primer juego. La nueva entrevista venía en clave de retrospección para saber que había sido de aquel primer emprendedor. Podéis escuchar el fragmento (en catalán) a continuación:
Como véis no era mi primera experiencia en la radio, y además esta vez iba a ser por teléfono que impone menos, pero aun así el miedo hizo acto de presencia y con energía
La llamada me llegó un miércoles creo recordar y la entrevista fue el viernes 2 días después. Pues fueron 2 días moviditos… El miedo fue desde niveles muy pequeños generando pequeñas dudas, hasta niveles más altos coqueteando con la idea de anular la entrevista.
Primero empecé a pensar que la entrevista no reportaría demasiado a nivel de visibilidad, por lo que dudaba si compensaba “el mal rato”. Lo siguiente fue empezar a dudar de mis dotes de conversación en catalán, soy catalán pero de padres andaluz y extremeña y además hablo en castellano con casi todo el mundo, aunque era mi 4-5 entrevista en catalán. Durante la misma mañana del viernes el acojone ya era considerable y me imaginaba mil excusas para cancelar la entrevista, eso sí de lo más diversas y originales (esto sí que es pensamiento lateral
)
Muy resumido pero creo que os hacéis una idea del proceso de apoderación del miedo. En el otro lado de la balanza, combatía estos pensamientos negativos con otros positivos como: si ya he echo 4-5 entrevistas en la radio, salido en la tele, dado alguna charla… ¿por qué cojones debería tener miedo a una pequeña entrevista por teléfono? Realmente hace tiempo que no hago acto de presencia tan pública, mi “época dorada” fue hace 2-3 años, pero pensé que todo el trabajo que ya había hecho me serviría para afrontar este tipo de situaciones con mayor tranquilidad.
La lucha fue encarnizada, pero yo soy muy chulo con voz interior, y conseguí mandar a tomar viento a mis miedos, pasar muchos nervios y finalmente alzarme victorioso!
Algunos pensaréis que una entrevista por teléfono no es nada, otros solo de pensarlo sudaréis, yo era más de este segundo grupo hace unos años.
Cuando creé la empresa de videojuegos, tuve muy claro que debía trabajar mucho en superar mis miedos escénicos, y aunque lo pasé muy mal a veces conseguí cosas con las que ni soñaba un par de años antes:
- Algunas conferencias y mesas redondas, incluida una que me hace especial ilusión porque compartí mesa con Nacho Vigalondo y John Tones.
- 3 apariciones en la tele, la más destacada fue mi participación en el programa Emprenedors de TV3, en la que tuve que defender mi proyecto delante de un tribunal y cámaras. De más de 700 participantes conseguí estar entre los 40 semifinalistas
- 4-5 entrevistas en la radio, y encima en catalán con lo que mi fluidez se resiente un poco.
- Participaciones en eventos, reuniones comerciales…
Además llegué a sentirme “cómodo” sobre todo con las charlas
No destaco esta lista para “fardar”, sino para que los que tengáis este tipo de miedo como yo, sepáis que se puede trabajar y llegar a conseguir hacer cosas “imposibles”. ¿Una charla delante de 200 personas :S? Se puede
Y aun así, fijaros que unos años después vuelven los mismos miedos, pero esta vez sabes que ya pudiste una primera vez, y que tú eres más chulo que ellos
Imagen por: fusky via photopin cc


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