El mapa no es el territorio

El mapa no es el territorio

Un afirmación tan aparentemente abstracta como “El mapa no es el territorio”, puede cambiarte la vida.

Desde que naces hasta el momento actual, en tu cabeza se va forjando un mapa, vamos a llamarlo tu realidad, que suele tener muchos puntos en común con el mapa de los que te rodean.

La educación, la sociedad… tienen mucha influencia en tu mapa, hasta el punto que una gran mayoría de gente que vive en una misma zona se suelen guiar por un mapa muy similar.

Te suena el típico camino de estudiar, estudiar más, trabajar, casarte, hipotecarte, tener hijos, trabajar más para proveer a tus hijos y alimentar tu hipoteca, jubirlarte y… ¡a vivir!

Todo eso es parte del mapa que comparte mucha gente, y el que creen que es el único.

Hasta aquí el mapa pero, ¿qué pasa con el territorio?

Si reflexionamos a nivel geográfico con estos 2 conceptos, es sencillo ver que territorio es lo que existe realmente, y el mapa es una aproximación, con mayor o menor fortuna, que alguien ha hecho de esa realidad.

Si retrocedemos unos años, encontramos que los mapas tenían dibujados dragones en los supuestos límites del territorio, nadie se había atrevido a ir más allá.

Ahora volvemos a lo que nos interesa, si en geografía el mapa no es el territorio… ¿en nuestra vida… no es posible que suceda lo mismo?

Dentro de nuestras limitaciones, autolimitaciones, imposiciones y sesgos, creemos que no existe nada más de lo que marca nuestro mapa, que si salimos de nuestra zona de confort nos encontraremos a los temidos dragones. ¿De verdad crees que esto es cierto? ¿El mapa que tienes en mente refleja a la perfección el territorio que se ofrece ante tus ojos?

Evidentemente el territorio, nuestro territorio, es tan basto que nuestro mapa ni siquiera es capaz de reflejar una mínima parte.

Al comprender la afirmación “El mapa no es el territorio”, el abanico de posibilidad que se abre ante ti es brutal.

De hecho lo más últil para ti podría ser tirar tu mapa actual a la basura y empezar a construir uno nuevo, uno que sea flexible, que refleje tus creencias verdaderas, tus sueños, tus ambiciones, y que destierre para siempre las creencias de los demás, sus imposiciones, sus limitaciones….

Tu territorio está por descubrir, coge tu brújula y embárcate en la aventura de tu vida.