“Quien quiere hacer algo de verdad, encuentra tiempo para hacerlo, quien no, lo que encuentra son excusas.”
Suele pasar que los señores/as que siempre vamos ocupados, vemos con envidia a la gente que parece estirar el tiempo y hace todas las cosas que a nosotros nos gustaría.
Vamos a dejarnos de tonterías: el día tiene 24 horas para todos, ni más ni menos. Así que la excusa de “es que no tengo tiempo para hacer tal cosa” es muy mala excusa, incluso para algo que requiere gran dedicación como emprender.
Voy a poner como ejemplo 2 personas a las que admiro y a las que parece que los días les duran más:
Lo de Carlos es digno de estudio. No solo es un emprendedor al que le van bien las cosas, su empresa de publicidad lleva unos cuantos años a buen ritmo, sino que además tiene tiempo de escribir un post al día en su blog, twittear con frecuencia… y además corre maratones. No está mal eh!
Entre lo que acabo de explicar hay una característica recurrente en la gente a la que le da tiempo de hacer “todo”, el deporte. Parece mentira pero dedicar una hora, o más, al día para hacer deporte, no solo no te permite hacer más cosas, sino que a la larga te potencia para conseguir mucho más con menos.
El deporte tiene múltiples beneficios, los que nos interesan en este caso son los de mejorar la capacidad de concentración y aumentar la energía. Con esto conseguimos poder acometer más trabajo en menos tiempo. Eso sí, no esperes un cambio espectacular en 2 días, esto requiere tiempo y al principio estarás más cansado, paciencia.
El ejemplo de Franck debería estar en los libros de marca personal, simplemente lo ha clavado.
A diferencia de Carlos, Franck no era un emprendedor a jornada completa hasta hace muy poco. Así que ha estado más de 2 años compaginando su trabajo por cuenta ajena, con un proyecto muy interesante, que es en sí mismo un caso de estudio de Franck.
¿Quién dice que no se puede emprender trabajando por cuenta ajena? Franck creó el proyecto Ingresos al Cuadrado hace más de 2 años, y desde entonces ha ido creciendo con una dedicación de solo 2 horas diarias. Y lo que ha conseguido es más que interesante, no tienes más que mirar estas cifras: Resumen de agosto de 2012.
La grandeza de Franck reside en haber preparado el terreno, durante bastante tiempo, para su gran desembarco como emprendedor full time. Porque ya no existen empleos estables, porque incluso a los mejores les echan a la calle.
Si te quedas sin empleo, por lo menos que te pille preparado como a Franck.
¿Por qué hay gente que puede hacer tantas cosas?
Las claves están en la disciplina, la perseverancia y el sentido común. Tanto Franck como Carlos, son personas que producen muchísimo y aprovechan el tiempo.
Franck decidió que dedicaría 2 horas al día a su proyecto, pero su día no pasó a tener 26 horas por eso. Seguramente sacrificó cosas que le apetecería más hacer después de llegar del trabajo cansado, como ver la tele, leer, navegar por Internet…
Y Carlos cada noche escribe un artículo, con lo que tiene que dejar de hacer otras cosas como… no hacer nada.
Estos ejemplos ilustran una gran verdad: quien quiere hacer algo de verdad, encuentra tiempo para hacerlo, quien no, lo que encuentra son excusas.
¿Necesitas un impulso?
No todo es sacrificar otras actividades para poder dedicar más tiempo a emprender. Aprender a ser productivo es un salto cualitativo.
Tenemos que ser sinceros, trabajamos mal. Dedicamos tiempo a cosas innecesarias, nos distraemos con frecuencia, preferimos dedicar más tiempo a las tareas que nos gustan que a las que de verdad importan…
Os dejo 2 recetas que a mí me están sirviendo mucho para mejorar mi productividad trabajando el mismo o menos tiempo que antes:
- Aplica Pareto (80/20): según parece, el 20% de nuestras actividades produce el 80% de los resultados. Esto es así, x% arriba x% abajo. Si interiorizamos esto y aprendemos a escoger las tareas que reportarán más resultados, podemos quitarnos de un plumazo una carga enorme de trabajo.
- Aprende GTD ya: Get Things Done es una metodología productiva desarrollada por David Allen, con el objetivo de trabajar con menos estrés, alineando las tareas con los objetivos, liberando la mente y organizando todo muy bien. Nos os voy a engañar, GTD requiere de un gran esfuerzo y compromiso, pero la mejora es tan tan grande que merece muchísimo la pena.
Otras grandes excusas: