Que algo bueno se ponga de moda tiene sus pros y sus contras. Lo mejor sería que puede llegar a mucha gente, lo peor que la gente no lo entienda y se pierda la esencia por el camino.
Esto es exactamente lo que está pasando con las metodologías lean.
En este post me quiero centra en los problemas que están apareciendo al extenderse este tipo de metodologías.
No sé si pasa en todos los países, pero en España somos muy de opinar de todo y pensar que sabemos más que nadie. El ejemplo clásico es el fútbol, no en vano en España existen unos cuantos millones de entrenadores que saben más que Guardiola o Mouriño. Últimamente también está pasando mucho en economía.
Y si entramos en Internet, todos somos SEOs o Community Managers, aunque solo nos hayamos informado leyendo un par de blogs. Y la consecuencia de esto es que se genera una ingente cantidad de ruido y salen gurús de debajo de las piedras.
Con Lean no iba a ser menos. Mucha gente se cree experta en Lean por haber leído algunos artículos, la mayoría ni se ha molestado en leer a Steve Blank o Eric Ries por ejemplo, y al final algo que supuso un vuelco a la visión tradicional de los negocios, va degenerando hasta generar definiciones y teorías absurdas.
Y la definición más tonta que podemos encontrar, a no ser que esté dentro del contexto adecuado, es que lean significa emprender barato. Y luego pasa que la gente cree que se puede montar una empresa con dos duros y un par de semanas por delante.
Emprender es muy jodido, con lean o sin lean, y no es barato en recursos. Otra cosa es en dinero, pero la dupla tiempo-dinero siempre es mucho mayor de lo que nos pensamos.
La grandeza de lean no es emprender barato, sino que nos ahorramos llegar a desarrollar un producto que solo compren tus amigos. Aquí lo que se trata es de eliminar “el desperdicio” (waste), de forma que no invirtamos ni en euro ni una hora de más en desarrollar un producto, una funcionalidad o un proyecto, para que luego nos lo tengamos que comer con patatas.
Esto significa que nos ahorramos mucho en dinero y/o tiempo, pero también que puede ser que después de unos cuantos meses de mucho trabajo, decidamos cerrar el chiringuito antes de lanzar nuestro maravilloso producto.
Y si seguimos perseverando en nuestro intento porque vamos acertando o ajustando nuestras hipótesis, para el lanzamiento del proyecto habremos invertido multitud de recursos, dinero y/o tiempo.
Evidentemente si el proyecto lo haces tú solo o con compañeros, te puede salir muy barato económicamente, pero las cientos de horas no remuneradas no te las quita nadie, y eso nos emprender barato precisamente.
Existe algo llamado coste de oportunidad, y si calculas los ingresos que podrías haber generado haciendo otra actividad profesional que no se emprender, te darás cuenta de que barato no te ha salido precisamente, con o sin lean.
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