Con esta frase lapidaria del título, el inspirador Isra García define lo que es significa suerte para él.
Yo no creo en la buena suerte ni en la mala suerte, quizá en la aleatoriedad pero ni pienso en ello ni me preocupa lo más mínimo. Simplemente no creo que necesite suerte, sino poner toda la carne en el asador para conseguir que sucedan cosas.
Tampoco soy fan de la cultura del esfuerzo de la que habla Isra, 1 sola noche sin dormir para mí ya es demasiado.
Para mí lo que muchos dicen que es suerte se compone de las 3 P:
- Pasión: si no estás trabajando en algo que realmente disfrutes es muy difícil que algo salga bien. Como decía Steve Jobs, si pasa un tiempo en el que cada día te despiertas y no estás contento con lo que haces… puede ser buen momento para cambiar.
- Perseverancia: como decía no creo en el esfuerzo exagerado pero sí en la constancia de trabajar y aprender un día tras otro para ser cada vez mejor.
- Paciencia: unido a la perseverancia, son las 2 cualidades que te ayudarán a seguir caminado cuando las dudas aparezcan. La pasión te ayudará a arrancar la aventura, pero encontrarás altibajos que sin perseverancia y paciencia no lograrás superar.
Mucha gente se acoge a la estúpida expresión de: le llegó el éxito de la noche a la mañana, y a mí me toca la moral.
Para empezar el éxito no te llega, lo tienes que salir tú a buscar. Y para acabar, es cierto que te puedes alcanzar el éxito de la noche a la mañana, sí, después de años trabajando y aprendiendo para conseguir ese despegue.
Y como siempre ilustra mejor un ejemplo que una explicación, os hablaré de uno de los proyectos a los que les tengo más cariño, Emprenderalia.
Creamos Emprenderalia hace casi un año y medio, y lo lanzamos en septiembre de 2011. Éramos conscientes de que es un proyecto de progresión bastante lenta, pero aun así te llegas a desesperar bastante.
Todavía no hemos alcanzado el éxito ni mucho menos, apenas estamos empezando a monetizar mínimamente el blog, pero el crecimiento está siendo interesante en los últimos meses.
Para que os hagáis una idea:
- Hasta febrero de 2012 (6 meses en pie) no conseguimos pasar de los 100 visitantes únicos diarios
- Hasta mayo (9 meses en pie) no conseguimos pasar de los 200 visitantes único diarios
- De mayo a agosto (1 año en pie) estuvimos estancados
- En septiembre casi 300 visitantes único por día
- En octubre casi 400
- En noviembre más de 500
- Y en diciembre llevamos una media de más de 600
La lectura que hago yo de esta progresión es que la gran mayoría me hubiera dicho que me dedicara a otra cosa, y que si el proyecto hubiera sido de otra persona, muy probablemente lo habría abandonado a los pocos meses, como suele pasar con tantos y tantos blogs.
Evidentemente el éxito de cualquier proyecto no se puede medir en visitas, pero para un blog ciertamente sin visitas es muy difícil alcanzar los objetivos.
¿Y cuáles fueron los factores para tener la suerte de empezar a tener un tráfico mínimamente decente de la noche a la mañana?
- La pasión con la que escribo los artículos y aprendo a escribir mejor, busco y contacto con expertos para que colaboren con nosotros, y mejoro el proyecto día a día
- La perseverancia de llevar casi 1 año y medio trabajando para mejorar el blog, “atosigando” (si habéis colaborado con nosotros, sabéis que no soy pesado, soy “insistente”
) a los colaboradores para que nos escriban un artículo - La paciencia de aguantar más de 1 año sin ver los frutos de tanto trabajo
Hay un factor que no he comentado por no ser individual, pero el apoyo de compañeros también es un punto clave para “tener suerte”. Y en Emprenderalia, además de contar con muchos y muy buenos colaboradores, somos varios los que hemos arrimado el hombre aunque yo sea el que arma más escándalo

